Transforma tus quesos favoritos en creativas y divertidas figuras utilizando moldes para caramelos. Descubre consejos para derretir y moldear queso, además de los mejores tipos para usar.
Recipientes aptos para microondas o resistentes al calor para derretir el queso
Ingredientes
1bloque de quesolos quesos con alto contenido de grasa se derriten mejor
Elaboración paso a paso
Prepara el queso y los moldes
Corta el queso en pedazos que se adapten a tu recipiente para derretirlo.
Aplica una fina capa de grasa derretida o aceite en los moldes.
Derrite el queso en el microondas
Coloca el queso en un recipiente apto para microondas. Caliéntalo a potencia media durante unos 30 segundos, revisando y revolviendo frecuentemente para evitar que se queme o se separe. Sigue calentando en intervalos de 15 segundos, revolviendo cada vez, hasta que el queso esté completamente derretido y suave.
Derrite el queso en una freidora de aire u horno
Precalienta la freidora de aire o el horno a 350°F (175°C). Coloca el queso en un recipiente apto para horno que se ajuste dentro de la cesta de la freidora o la bandeja del horno. Calienta durante 2–3 minutos, revisando con frecuencia. Revuelve para asegurarte de que se derrite uniformemente.
Moldea el queso
Una vez que el queso se haya derretido, viértelo cuidadosamente en los moldes. Usa una espátula o cuchara para alisar la superficie y asegurarte de que no queden burbujas de aire.
Deja que el queso se enfríe a temperatura ambiente durante 10–15 minutos.
Colócalo en la nevera para que se endurezca completamente durante unos 30 minutos a una hora.
Después de que el queso se haya endurecido, retíralo con cuidado de los moldes.
Notas
Una vez moldeado y enfriado, puedes guardar el queso en un recipiente hermético en la nevera.
Consejos útiles
Usa moldes más pequeños para un endurecimiento más rápido y una forma más uniforme.
Usa moldes de silicona: Son ideales porque son flexibles y facilitan la extracción del queso una vez que se haya endurecido.
Derrite con cuidado, ya que el exceso de calor puede hacer que el queso se separe o se vuelva granuloso.
No uses queso rallado: El queso rallado comprado suele tener agentes antiaglomerantes que impiden que se derrita bien. Si solo tienes queso rallado, enjuágalo y sécalo antes de derretirlo para eliminar la mayor cantidad posible de agentes.
Cómo servirlos
Tabla de quesos: Colócalos en una tabla de quesos para agregar un estilo divertido.
Ensaladas: Usa los moldes de queso para agregar un toque divertido a las ensaladas.