Cómo hacer gusanos de gominola caseros (y sanguijuelas para Halloween)
Preparar gusanos de gominola caseros es mucho más fácil de lo que parece. Solo necesitas zumo de frutas y gelatina neutra para hacer unas gominolas que puedes personalizar con distintos sabores y colores. También puedes hacerlas ácidas o convertirlas en unas espeluznantes sanguijuelas de gominola para Halloween. ¡Y ni siquiera necesitas moldes especiales!

Hace años empecé a experimentar con los gusanos de gominola caseros después de ver un tutorial en el que utilizaban pajitas como moldes. Los gusanos tenían un aspecto bastante realista, pero yo quería preparar una versión con zumo de frutas, sin utilizar colorantes ni aromas artificiales.
Mis primeros intentos no salieron como esperaba. Conseguir que la mezcla entrara en las pajitas resultó bastante más complicado de lo que parecía, y sacar los gusanos después tampoco fue precisamente fácil.
Al final, se me ocurrió probar algo completamente diferente: utilizar la rejilla del horno y un poco de papel de aluminio para hacer mis propios moldes.
¡Y ese método terminó siendo mi favorito! Dependiendo de la cantidad de mezcla que pongas, puedes conseguir gusanos finos o unas gominolas más anchas y planas que parecen auténticas sanguijuelas.
Ingredientes
Solo necesitas dos ingredientes básicos para preparar estas gominolas: zumo de frutas y gelatina neutra. También puedes añadir un poco de miel o sirope de arce si quieres que queden más dulces.

Zumo de frutas: Puedes utilizar el zumo que más te guste o incluso un puré de frutas. El sabor y el color de las gominolas dependerán de la fruta que elijas. A mí me gusta experimentar con distintos zumos para conseguir gusanos de diferentes colores.
Gelatina neutra: Es lo que permite que las gominolas mantengan su forma. Utilizo bastante más gelatina que para preparar una gelatina de postre normal, ya que buscamos una textura más firme y elástica, parecida a la de las gominolas comerciales.
Miel o sirope de arce (opcional): Si el zumo que utilizas no es muy dulce, puedes añadir un poco de miel o sirope de arce al gusto. También puedes prescindir del endulzante si prefieres unas gominolas menos dulces.
Azúcar y ácido cítrico (opcionales): Si te gustan las gominolas ácidas, puedes mezclar un poco de azúcar con ácido cítrico para rebozarlas justo antes de servirlas.
Importante: Algunas frutas frescas, como la piña, el kiwi y la papaya, contienen enzimas que pueden impedir que la gelatina cuaje correctamente. Si quieres utilizarlas, tendrás que calentarlas primero para desactivar esas enzimas. En mi tutorial sobre cómo hacer gelatina de frutas casera puedes encontrar más información sobre este problema.
Cómo hacer gusanos de gominola caseros
Lo primero es preparar una mezcla de zumo de frutas y gelatina. Después, puedes darle forma de distintas maneras, utilizando pajitas, moldes de silicona o incluso una rejilla de horno cubierta con papel de aluminio.
Preparar la mezcla de gelatina
Separa el zumo en dos partes iguales. Vierte una mitad en un recipiente y espolvorea la gelatina neutra por encima, procurando distribuirla de manera uniforme. Déjala reposar unos cinco minutos para que se hidrate.

Mientras tanto, calienta la otra mitad del zumo en un cazo a fuego suave, sin dejar que hierva.
Añade la gelatina hidratada al zumo caliente y remueve hasta que se disuelva completamente. Si quieres endulzar las gominolas, este es el momento de añadir un poco de miel o sirope de arce.
Una vez que tengas una mezcla homogénea, puedes repartirla entre los moldes que hayas elegido.
Cómo dar forma a los gusanos de gominola
No necesitas comprar moldes especiales para hacer estas gominolas. A lo largo de los años he probado varios métodos, desde utilizar pajitas hasta fabricar mis propios moldes con una rejilla de horno y papel de aluminio.
Cada método da resultados un poco diferentes. Los moldes de silicona son los más fáciles de utilizar y permiten hacer gusanos con una forma más tradicional. Sin embargo, mi método favorito sigue siendo el de la rejilla del horno, sobre todo para preparar unas sanguijuelas de gominola perfectas para Halloween.
Utilizar pajitas como moldes
Una de las formas más conocidas de hacer gusanos de gominola es utilizar pajitas flexibles. Al estirar la parte que se dobla, se forman unas pequeñas estrías que hacen que los gusanos se parezcan más a los de verdad.
¡Al menos esa es la idea! Cuando intenté hacerlo por primera vez, descubrí que no era tan sencillo como parecía.

Lo que no funcionó
Probé distintos tipos de pajitas e hice varias pruebas con gominolas de frutos rojos y de limón. Sin embargo, me costaba conseguir que la mezcla de gelatina llenara las pajitas por completo. Sospecho que el aire que quedaba atrapado dentro impedía que el líquido llegara hasta el fondo.
Incluso cuando probé con pajitas más anchas y cortas, terminé con unos gusanos diminutos, ¡mucho más cortos de lo que esperaba!
Quizá habría conseguido mejores resultados rellenando cada pajita con una jeringuilla, pero al final encontré otra solución.
Lo que sí funcionó
Se me ocurrió que, en lugar de intentar rellenar las pajitas una por una, podía colocar un buen montón de pajitas bien juntas dentro de un vaso alto y estrecho y verter la mezcla de gelatina directamente en el vaso.
¡Así funcionó mucho mejor! La gelatina entró en las pajitas y por fin conseguí hacer gusanos más largos.
Una vez que la gelatina había cuajado, pasé brevemente las pajitas por agua templada, procurando que no entrara agua en su interior. Después, fui apretando suavemente cada pajita con los dedos para sacar los gusanos.
Aunque este método funcionó, tampoco era perfecto. Bastante gelatina se quedaba entre las pajitas y sacar los gusanos resultaba más complicado y engorroso de lo que me habría gustado.
La gelatina sobrante se podía comer perfectamente, pero yo quería encontrar una forma más sencilla de hacerlos y desperdiciar menos mezcla.
Fue entonces cuando empecé a experimentar con otro método.

Utilizar una rejilla de horno
Después de experimentar con las pajitas, quería encontrar una forma más sencilla de hacer los gusanos sin tener que comprar moldes especiales. ¡Entonces se me ocurrió utilizar una rejilla de horno y un poco de papel de aluminio!
Para preparar los moldes, coloca una hoja de papel de aluminio sobre una rejilla de horno limpia. Presiona suavemente el papel entre las barras de la rejilla para formar unos surcos largos y estrechos.
A medida que avances, sujeta el papel de aluminio dentro del surco anterior mientras formas el siguiente. Así evitarás que se levante y conseguirás que los surcos tengan suficiente profundidad para contener la mezcla de gelatina.
Una vez preparados los moldes, vierte con cuidado la mezcla de gelatina en los surcos. Puedes utilizar una jeringuilla o un cuentagotas para rellenarlos con más precisión y evitar que la mezcla se derrame entre ellos.
Mi rejilla era demasiado grande para meterla en la nevera, así que dejé que la gelatina empezara a cuajar sobre la encimera durante unos 30 minutos. Cuando la gelatina estuvo lo bastante firme para moverla sin que se derramara, levanté con cuidado el papel de aluminio y lo metí en la nevera para que terminara de cuajar.
Cuando las gominolas estén completamente cuajadas, despégalas suavemente del papel de aluminio. Las más gruesas suelen salir fácilmente con los dedos, pero puedes ayudarte con una espátula para retirar las más finas sin romperlas.
Cómo hacer sanguijuelas de gominola
¡Una de las cosas que más me gusta de este método es que también permite hacer sanguijuelas!
Cuando preparé las gominolas un poco más gruesas, quedaron anchas y redondeadas por arriba, pero planas por debajo. ¡Me recordaron tanto a las sanguijuelas de verdad que decidí llamarlas sanguijuelas de gominola!
Si parte de la gelatina se derrama entre los surcos, puede quedar un borde fino alrededor de las gominolas. Aunque parezca un error, ¡a mí me parece que hace que se parezcan todavía más a las sanguijuelas!
Si prefieres hacer gusanos más tradicionales, puedes recortar esos bordes con unas tijeras de cocina.

Utilizar moldes de silicona
La forma más sencilla de hacer gusanos de gominola es utilizar moldes de silicona diseñados para ello.
Yo acabé comprando unos porque mi hijo llevaba bastante tiempo fijándose en una especie de fábrica de gominolas que vendían en una tienda de aquí. Parece que no tuvo mucho éxito, porque terminaron rebajándola a solo unos pocos euros. ¡La compré encantada, ya que los moldes por separado me habrían costado más!
Con estos moldes es mucho más fácil conseguir unos gusanos bonitos y con la forma típica de las gominolas comerciales.
Pero tampoco necesitas moldes específicos para hacer gominolas. Antes de comprar los míos, probé con una cubitera de silicona diseñada para hacer cubitos de hielo largos y estrechos, de los que caben en las botellas de agua.
Funcionó bastante bien, aunque los gusanos quedaron mucho más gruesos de lo normal. Probablemente habría conseguido una forma más realista si hubiera llenado los moldes bastante menos de la mitad.

Conservación
Lo mejor es guardar estas gominolas caseras en la nevera. A diferencia de las comerciales, están hechas con zumo de frutas y no llevan conservantes, por lo que no se pueden almacenar a temperatura ambiente durante largos periodos.
Si quieres que se mantengan blanditas y flexibles, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera. Así evitarás que se sequen y conservarán una textura parecida a la que tienen recién hechas.
Por mi experiencia, suelen aguantar aproximadamente una semana en la nevera, aunque no se trata de un plazo de conservación comprobado mediante pruebas.
Si las dejas destapadas en la nevera, irán perdiendo humedad poco a poco y se volverán más firmes y masticables. Esto puede venirte bien si prefieres una textura más parecida a la de las gominolas comerciales o si quieres rebozarlas después con azúcar y ácido cítrico.
Ten en cuenta que, aunque se sequen un poco, siguen necesitando refrigeración.
Para disfrutar de su mejor sabor y textura, recomiendo prepararlas poco antes de servirlas. Si observas moho, un olor extraño o cualquier otro signo de deterioro, deséchalas.
Cómo hacer gusanos de gominola ácidos
Para hacer gusanos de gominola ácidos, solo tienes que rebozarlos en una mezcla de azúcar y ácido cítrico. ¡O al menos eso es lo que pensé al principio!
Cuando lo probé, descubrí que el ácido cítrico hacía que las gominolas soltaran líquido. Al poco tiempo, mis gusanos, que habían quedado tan bonitos cubiertos de azúcar, estaban húmedos, pegajosos y rodeados de un pequeño charco de almíbar.
Por suerte, encontré un par de formas de evitar, o al menos reducir, este problema.
La solución más sencilla es rebozar las gominolas justo antes de servirlas. Así conseguirás ese toque ácido y azucarado sin darle tiempo a la cobertura a disolverse.
Si quieres prepararlas con antelación, puedes probar a dejarlas destapadas en la nevera durante uno o dos días para que pierdan un poco de humedad. Después, rebózalas con una mezcla que lleve poco ácido cítrico.
A mí me ha dado mejores resultados utilizar aproximadamente ¼ de cucharadita de ácido cítrico por cada 4 cucharadas de azúcar.
Esto ayuda a reducir la humedad que aparece en la superficie, aunque la cobertura puede terminar volviéndose pegajosa con el tiempo.

Problemas frecuentes y preguntas habituales
Lo primero es comprobar que has utilizado la cantidad correcta de gelatina. Recuerda que debes dejarla hidratar en el zumo frío durante unos cinco minutos y después calentar la mezcla suavemente hasta que se disuelva por completo.
El tipo de zumo también puede influir. Algunas frutas frescas, como la piña, el kiwi y la papaya, contienen enzimas que impiden que la gelatina cuaje correctamente.
En mi tutorial sobre cómo hacer gelatina de frutas casera explico qué frutas pueden causar problemas y cómo utilizarlas.
Si has seguido todos los pasos y las gominolas siguen demasiado blandas, prueba a dejarlas un poco más de tiempo en la nevera.
Estas gominolas caseras suelen quedar más blandas que muchas de las que venden en las tiendas.
Si prefieres una textura más firme y parecida a la de las gominolas comerciales, puedes dejarlas destapadas en la nevera durante uno o dos días. Al perder humedad poco a poco, se volverán más firmes y tendrán una textura más consistente.
También puedes experimentar aumentando ligeramente la cantidad de gelatina, aunque esto cambiará su textura.
¡Por supuesto! He probado varios métodos, desde utilizar pajitas hasta fabricar mis propios moldes con una rejilla de horno y papel de aluminio.
Mi método casero favorito es el de la rejilla. Permite hacer gusanos bastante largos que, dependiendo de su grosor, pueden parecer auténticas sanguijuelas. ¡Perfectas para Halloween!
Recomiendo guardarlas en un recipiente tapado dentro de la nevera. Por mi experiencia, suelen conservarse aproximadamente una semana, aunque no es un plazo de conservación comprobado mediante pruebas.
Como están hechas con zumo de frutas y no contienen conservantes, no recomiendo dejarlas a temperatura ambiente.
Sí, pero tendrás que ajustar la cantidad según la marca, ya que no todas las láminas tienen el mismo peso ni la misma fuerza gelificante.
Para utilizarlas, hidrátalas en agua fría unos 5 minutos, escúrrelas y disuélvelas en el zumo caliente, sin dejar que hierva.
Como necesitamos bastante gelatina para conseguir unas gominolas firmes, asegúrate de utilizar una cantidad equivalente a las 5 cucharadas de gelatina en polvo de la receta.

Gusanos de gominola caseros (y sanguijuelas para Halloween)
Ingredientes
- 5 cucharadas de gelatina neutra en polvo
- 2 tazas de zumo de frutas o puré de frutas aproximadamente 480 ml
- 1 cucharada de miel opcional, al gusto
Instrucciones
Preparar la mezcla de gelatina
- Vierte una taza de zumo frío en un recipiente. Espolvorea la gelatina de manera uniforme por encima y déjala hidratar durante unos 5 minutos.
- Calienta la otra taza de zumo en un cazo a fuego suave.
- Añade la gelatina hidratada y remueve suavemente hasta que se disuelva por completo. No dejes que la mezcla hierva.
- Añade la miel, si la utilizas, y remueve para incorporarla.
Preparar los moldes
- Elige uno de los siguientes métodos para hacer los gusanos de gominola.
Moldes de silicona
- Utiliza moldes de silicona para gusanos de gominola u otros moldes estrechos. No necesitan ninguna preparación especial.
Moldes con pajitas
- Coloca varias pajitas bien juntas dentro de un vaso alto y estrecho. Vierte la mezcla de gelatina en el vaso para que entre en las pajitas. Parte de la mezcla también quedará entre ellas.
Moldes con una rejilla de horno
- Coloca una hoja de papel de aluminio sobre una rejilla de horno limpia. Presiona suavemente el papel entre las barras para formar unos surcos largos y estrechos.
Rellenar los moldes y dejar cuajar
- Si utilizas moldes de silicona o una rejilla de horno, vierte con cuidado la mezcla de gelatina en los moldes preparados. Puedes ayudarte con una jeringuilla o un cuentagotas para rellenar los espacios más estrechos.
- Deja las gominolas en la nevera hasta que cuajen por completo, aproximadamente 30 minutos, dependiendo de su grosor. Si la rejilla no cabe en la nevera, puedes dejar que la gelatina empiece a cuajar a temperatura ambiente y después trasladar el papel de aluminio a la nevera para que termine de cuajar.
- Desmolda las gominolas con cuidado.
- Sírvelas inmediatamente o guárdalas en la nevera hasta que vayas a consumirlas.
Notas
Información nutricional
Nota sobre esta receta: Esta receta se publicó originalmente el 21 de octubre de 2013. Desde entonces, la he ido actualizando con nuevas fotos y explicaciones más detalladas. En octubre de 2026, renové el artículo con nuevas imágenes, instrucciones mejoradas, consejos para solucionar problemas y un vídeo en español que muestra cómo preparar los gusanos y las sanguijuelas de gominola.



que ingredientes para hacer gusanos de gelatina y como prepararlos gracias
Hola Delio,
Puedes combinar unas 5 cucharadas (47g) de gelatina, 2 tazas de zumo, y miel para endulzarlo. Tengo la receta al final del artículo. Allí cuento los pasos para hacerlos.
Hola, se puede hacer con gelatina en laminas?
Gracias